lunes, 30 de agosto de 2021

Jugando con los reveses

Últimamente, se me ha dado por andar
cambiando de nombres a las cosas:
A las flores, las llamo piedras,
a los mares, les llamo desiertos,
a los ríos, serpientes de espanto,
a las nubes, palomas mensajeras,
a los árboles, aves trepadoras,
a los caballos, gallinas de pastura,
a los cerros, llanuras escurridas,
y a la muerte, la llamo vida.
 
La confusión es tal, que, con mi nombre,
no puedo jugar con sus reveses:
se escabulló de mis recuerdos,
y ahora deambulo por el mundo
buscándolo en el valle de los olvidos.
 
Eduardo Borrero Vargas
BOSQUES SECOS I

sábado, 28 de agosto de 2021

Prólogo a la obra “El creador de universos” de Eduardo Borrero

 Una nueva manera de ser y estar en este mundo.
Un acercamiento a la narrativa de
Eduardo Borrero Vargas.

Eduardo Borrero Vargas mantiene inédita una sustanciosa cantidad de relatos, pero ha decidido seleccionar un grupo de estos para una nueva publicación, bajo un título motivador: “El creador de universos”. Sale a la luz bajo el pujante sello editorial “El gato descalzo”, en la Ciudad de los Reyes.

La obra narrativa de Eduardo Borrero tiene origen múltiple. De la tradición oral, de sus propias vivencias, de la vasta cultura de su tierra natal -Piura-, tierra cálida, fértil, pletórica de misterios y leyendas, de perfumados algarrobos y de los valerosos tallanes. Lo concibe a manera de retorno a la sabiduría popular. Es decir, se nutre de lo mejor de su experiencia personal, vivida, heredada, aprendida. Ahora nos complace la reunión de una obra crítica, escrita en prosa ágil y ayuda, con el escritor ameno y pulido, frente a un mundo agónico en el que la palabra se yergue con plenitud y no se doblega.

Comenzaré citando el relato “La tía Flora”, personaje que recupera a través del recuerdo, en un fortuito retorno a la casa familiar. Supone una mezcla alucinada de realidad; como si tal persona existiera aún, y lo hace unido a un final fantástico. Ofrece así, un manjar narrativo ameno, enriquecedor, de mira incisiva y original, al que se le otorga, por lo menos, dignidad.

Alguien como la tía Flora ha podido existir también en nuestras vidas o en la de algún conocido. Esta solaza en demasía y nos acerca mejor al tema. El autor decide traerla a la realidad a propósito del relato, cubierta de un halo de misterio y hasta milagroso. Para lograr de este modo un efecto, como recurso narrativo, que nos llena de dulce y apacible nostalgia.

“Sueños de muertos” resulta de una temática inevitable en la narración oral de muchas culturas. Anderson, el protagonista soñador de muertos, encuentra en Piedad, en un juego sutil de miradas poliédricas, una esposa salvadora. Pero en el discurrir del relato la trama se complica y es así que presenta un final abierto, motivador de propuestas y reflexiones. ¿Es bueno ayudar a un ser en desgracia?, ¿por qué? Responder estas y otras interrogantes hace que el lector quede prendado en el texto y resulte inducido a deducciones propias que complementan y enriquecen el contenido. Demuestra una vez más que el lector-cómplice, puede convertirse en lector-partícipe, dando origen a diferentes interpretaciones é interés en la travesía.

En “El hombre araña”, relato liminar de lograda narrativa, se desvirtúa la imagen de este misterioso personaje -entretenimiento de niños y adultos-, quien resulta ser el blanco de críticas y burlas. Se resuelve en un final cargado de ironía, y hasta crítica social, cuando logra ubicarse en un lugar más ameno.

Muchas de las propuestas seleccionadas por Borrero, treinta y ocho en total, guardan estas características, Es de necesaria utilidad referir que algunos de los relatos son ultra breves o micro ficciones. Están cargados de un tono irónico, doble intención, humor o de un final con resoluciones inesperadas. Sucede así, por ejemplo, en “El mundo calló”, “El síndrome de los puentes 1”, “Paredes escayoladas”, “Alucinaciones 6” y “Pleito perpetuo”, para mencionar solo algunos.

En la presente publicación se ubican, además, a modo de capítulos, tres series muy atinadas de micro ficciones, me refiero a “El síndrome de los puentes”, “Alucinaciones” y “De poetas”, el ellos predominan el absurdo, una mezcla de prolija ironía, que da como resultado el contenido de un conjunto de textos de atractivo discurso y variados escenarios como por ejemplo en “De poetas 6” cito:

“Era un poeta tan lúdico, pero tan lúdico, que se perdió jugando a las escondidas con el abecedario” (Pág. 85).

Otro más en “Alucinaciones 6”, para precisar:

“Con los nudillos sangrantes golpeó presuroso la puerta de su casa. Alguien con cara doliente se asomó y, con desánimo, le dijo: ¿qué hace usted por estos lares, regrese a su capilla ardiente, no se da cuenta que acaba de morir?” (Pág. 47).

Y selecciono uno más, “El mundo calló”

“En una miserable tarde, Marcelino se acomodó en un sillón. Tomó un revolver y comenzó a matar el abecedario, letra por letra. Al cabo de veintiséis tiros, el mundo calló” (Pág. 23)

Es mucho lo que se pudiera indagar sobre este conjunto escritural de gran riqueza temática, nueva entrega de nuestro autor piurano. Sin embargo, dejaré que sea el amable lector quien continúe esta entretenida tarea de encuentros y desencuentros. Le deseo una emotiva aventura.

Ana María Intili
UNMSM
Médica, poeta y escritora.



Prólogo a "El creador de universos" 
Un acercamiento a la narrativa de
Eduardo Borrero Vargas

jueves, 26 de agosto de 2021

Oficios de un hombre

Un collage vivencial es lo que en este preciso instante me ha impulsado a escribir, como una especie de catarsis, este pequeño relato. Un hombre, a mi edad, debe dejar huellas indelebles en las personas: hijos, nietos, familiares, amigos, amigas y en todos aquellos que nos rodean a quienes ya sumamos décadas de vida. En realidad, mi vida ha sido sencilla y me he contentado con triunfos compartidos. He procurado ser sensible y hasta humilde diría, no le he hecho daño a nadie ni he envidiado cosas y cualidades ajenas. ¡Solo sigo siendo un niño “adulto”! Y mi poema “No me pregunten quién soy” así lo afirma: “Nací en Sullana/En una calle con olor a tierra” … en un mes de septiembre. He gozado y seguiré confiando en la magia de los nuevos comienzos y en los oficios más dulces del mundo:

- Buen esposo
- Buen padre
- Buen abuelo
- Buen hermano
- Buen amigo
- Narrador y poeta
- Protector de las mascotas

Eduardo Borrero Vargas
Derechos Reservados. –
Lima, 07 de septiembre del 2021

martes, 24 de agosto de 2021

Presentaron edición especial de la revista cultural “Choza de Papel”

La Asociación Cultural ‘Estación de Brujos’ de Chiclayo presentó el sábado 8 de junio del 2019 en el Auditorio Principal del Colegio Médico de la ‘Ciudad de la Amistad’, el nuevo número en edición especial de su revista institucional denominada revista de Arte y Cultura “Choza de Papel”.

Esta edición incluyó a 40 articulistas en una interesante variedad de temas: poesía, didáctica de la lectura, narrativa, historia y turismo, actividad universitaria, políticas culturales, literatura lambayecana, lexicografía, promoción del arte y la literatura, literatura infantil, literatura carcelaria, filosofía, etc.

Participaron en calidad de comentaristas, Miguel Ángel Huamán Villavicencio, Eduardo Borrero Vargas, y Julio Novoa Linares. Para este evento cultural, se estructuró un programa especial. Las intervenciones preliminares estuvieron a cargo del decano del Consejo Regional VIII del Colegio Médico de Chiclayo, Víctor Soto Cáceres, Mercedes Uriarte Latorre y el escritor Pedro Manay Sáenz. Como comentaristas intervinieron Miguel Ángel Huamán, Eduardo Borrero y Julio Novoa. Continuó el segmento artístico con las participaciones de la Sonatina de la I.E.P. “Amancio Varona”, de Tumán; la declamación de Tania Cubas Azabache; y el Grupo Musical “Fernando y sus amigos”. 

También, se realizó la juramentación oficial de los directivos de la ACEDEB y sedes de Piura, Sullana y Lima. A continuación, intervino el presidente de la asociación cultural “Estación de Brujos”, Luciano Berger Calderón. El brindis de honor estuvo a cargo del vicepresidente de ACEDEB, el Dr. Juan José Cruz Venegas. Finalmente, se ofreció un compartir y se obsequió un ejemplar de cortesía de la revista “Choza de Papel” a cada uno de los asistentes. La Asociación Cultural agradeció a todas las personas amantes de la cultura en general y de la literatura en especial por su asistencia en a esta noche cultural.

Publicado en el suplemento cultural de “La Industria”
Chiclayo, sábado, 08 de junio del 2019

lunes, 23 de agosto de 2021

Yungay 1970: un viaje al pasado (cincuenta años después)

Cristo de Yungay... Más de 70,000 muertos

Algo me obligaba a dirigir la vista a la revista que alguien había colocado sobre mi mesa de trabajo. La levanté con temor, creyendo que era una broma de mal gusto, ideada por alguna persona de mi entorno. Vi la carátula y un Cristo espigado, con los brazos estirados al mundo, golpeó mis sentimientos. La abrí y el encabezado arrancaba con un “Hace cincuenta años Yungay, desapareció del mapa del Perú”. ¿Algún gracioso puso esta revista sobre mi escritorio? Una voz ronca rebotó por las paredes de la oficina: ¿De qué revista hablas, si tus manos están vacías? ¿Se te cruzaron los chicotes? Y los recuerdos, como ríos desbocados, ocuparon mi mente. Por esa época, era aficionado a la cacería. Éramos dos grupos: 6 en una Land Cruiser y 6 en una Land Rover. Todos armados hasta los dientes. Objetivo: arrasar palomas, vizcachas y el huidizo venado andino. Una vez cumplidos los objetivos, regresamos a Lima. A la altura de Sayán, a las 3 y 23 de la tarde, sentimos un fuerte remezón. Consternados los doce cazadores, una vez en Lima, nos reunimos en el Parque Universitario. El reloj marcaba las 6 de la tarde. En un bar soltamos nuestras penas. Yungay, nuestro centro de operaciones había sido borrado por la mano de Dios. Seguramente, nuestras voces aún revolotean por esos rincones. Domingo, difícil borrarte de la memoria.

Eduardo Borrero Vargas
Lima, domingo 31 de mayo del 2020
Derechos reservados. -

sábado, 31 de julio de 2021

Congreso otorga diploma a Borrero Vargas

De Sullana para el mundo...

La congresista María Luisa Silupú Inga, en representación del Congreso de la República, con fecha 15 de julio del 2021, otorgó un Diploma de Reconocimiento a Eduardo Borrero Vargas por su labor literaria



lunes, 19 de julio de 2021

Cuentos parabólicos

En cada punto geográfico de esta llamada Tierra, -exponía Benito Segovia en la sala principal de la Biblioteca Municipal de un pueblo norteño, asentado en los linderos de un arenal tan árido y extenso que se perdía al este del lugar- nacen escritores llamados a quedar conectados en la memoria colectiva. Uno de ellos, cuyo nombre se ha rescatado milagrosamente usando pesquisas de descarte, es Juan Dunas Manchego. Mi intervención en esta extravagante historia, escrita en papel sobrante de los mercados, es para contarles que el autor apenas logró editar diez ejemplares, uno de los cuales es el que les muestro y, como podrán observar, más parece papel cebolla por lo viejo. O sea que mi papel en este conversatorio se reduce a ser un simple espectador de otros espectadores, que dicen haberse deleitado con la lectura de “Cuentos Parabólicos”. Aclaro que encontré este delicado ejemplar un día de guardar, en la almohada de mi cama. ¿Quién lo dejó ahí? Me he roto el cerebro averiguándolo y no hay respuestas para ello, ya que mi memoria últimamente va y viene.

Esperemos que lo expuesto líneas arriba sea una apertura adecuada para conducirlos a entender estos cuentos alucinantes. Todos ellos, sin excepción, no están sujetos a la rigidez del tiempo. Simplemente son juegos fantasiosos, en un mundo imaginario, donde el envés de la realidad es tomado como un hecho factible. Es decir, en el juego de la vida, el haz y el envés en cada instante de nuestra precaria vida, influyen en nuestra perspectiva de ver las cosas. Entonces, podríamos deducir que el muy inteligente y hábil escritor Juan Dunas Manchego, analizaba la vida desde el sentido contrario del común de la gente. Eso le permitió escribir lo que otros escritores desdeñaron, por estar diseñados a mirar desde el lado más cómodo, el diario concurrir del ser humano. No nos extrañe que esos escritores hayan tratado de desaparecer los vestigios de esta gran obra, que a ojos de buen cubero les estaba quemando su entrada a la gloria de las letras. La obra “Cuentos Parabólicos” no tiene y no debería tener ese vil destino, puesto que el ya desaparecido Juan Dunas Manchego ahora camina en el envés de la vida.

Se levantó Benito Segovia, alisó su melena, se acomodó el sombrero y salió del recinto Municipal. Nadie lo aplaudió. El auditorio estaba vacío. Se encaminó a la Plaza del pueblo, recién cayó en cuenta que había sido invitado a disertar a un pueblo fantasma.

Eduardo Borrero Vargas
“Cuentos parabólicos” (Pág. 77)


jueves, 15 de julio de 2021

De vírgenes milagrosas...

 La Virgen del Cisne (15 al 20 de agosto)

A su paso por Ecuador, Simón Bolívar inauguró la feria de la Virgen del Cisne, que se celebra cada año entre el 15 y 20 de agosto, en el pueblito del Cisne, cerca de Loja. Durante la semana que dura la feria llegan al lugar peregrinos, sombrereros, artesanos, plateros, malandrines, fulleros, buhoneros, maromeros, brujos, gitanos, jugadores, estafadores, cotejadores de gallos de pelea, cantantes de pasillos, asaltantes de caminos y abigeos.

De esta fiesta se aprovechaban lo malhechores para negociar ganado mayor; mulas, burros, bueyes y caballos robados y engordados en los pastizales del lado ecuatoriano. Los abigeos peruanos, y ecuatorianos por esos años asolaban las haciendas y fundos de Ayabaca, Sullana y Piura. Los más avezados llegaban a Cajamarca, Chiclayo y Trujillo. Los robos los cometían de noche. Sus rutas de escape eran de las más variadas, unas siguiendo el borde de los ríos, otras, por las quebradas. Cambiaban de dirección constantemente. A veces obligaban a los animales a dejar huellas de sus cascos por todas partes o a hacer el famoso ocho muy conocido por los abigeos, para burlar a los expertos rastreadores que contrataban los dueños de los animales. Así llegaban a la frontera y la pasaban por sitios pocos vigilados que de antemano conocían.

Expertos conocedores de caballos y mulas de Ecuador, acudían a la feria. La negociación era directa. Los animales los compraban para su uso o para revenderlos en las mejores Haciendas de Quito, Guayaquil, Cuenca y algunos en la frontera de Colombia.

Una vez terminada la Feria; todos, entonando cantos religiosos, con ojos llorosos y velas encendidas, desfilaban ante su Protectora. Le hablaban quedo. Protégenos un año más, le pedían. Te cubriremos con oro y plata, le ofrecían. Es que la vida es así. Qué más que una Virgen milagrosa, para darles consuelo. No importa si eres pobre, rico, enfermo, sano o ladrón. Al fin y al cabo todos necesitamos algo.

El último robo de ganado del que tengo conocimiento, sucedió en el año 1,949. Los abigeos, se llevaron de las invernas de mi padre, cuatros yeguas, dos paridas con sus potros y dos preñadas, dos mulas y dos machos. Mi padre conocedor de que los animales se los llevaban al Ecuador, para venderlos en la feria de la Virgen del Cisne. Tomó su camioneta y los esperó en el pueblo de Macará. El Coronel Armijos Jefe de la Plaza, gran amigo de mi padre, ordenó a la gendarmería que recuperen los animales. Una vez en casa, oí que mi madre inquieta, le preguntó, -¿Todo tranquilo?- -Claro, todo en orden, los animales están en las invernas de La Cocañira-. -¿Y el coronel Armijos?-, repreguntó mi madre. -Cada vez más jovial, ¡gran amigo!-. -¿Y qué haces en la pared-, -Colgando una imagen de “La Virgen del Cisne”-… le contestó sin inmutarse mi padre…

Eduardo Borrero Vargas
Lima, jueves 25 de marzo del 2021
Derechos Reservados.-

sábado, 10 de julio de 2021

Nuevo testamento

Un par de Apologistas (en adelante los llamaremos Apologista 1 y 2), frente a su monitor multifuncional, auto recargable y auto comunicable, se enfrascaron en una árida conversación relacionada a la concepción del hombre:

-¿Sabía usted que Dios es el hologramador universal? –rompió fuegos el Apologista 1, mostrando el cielo raso de la habitación como si allí estuviera pintado el espacio etéreo.

-¿Y seguramente sostendrá que somos escaneados, proyectados a la tierra y a otros lugares galácticos, donde se presupone que hay vida? ¿Y de qué lugar cerebral le provienen esas hipótesis jaladas de los pelos? –contestó, mordiéndose la lengua el Apologista 2.

-Es mi secreto que sin egoísmos lo compartiré con usted. Lo que le diré en adelante, no es producto de la espontaneidad ni la ocurrencia de un descocado. La meticulosidad de los estudios y los años empleados en ello, así se lo demostrarán –destacó con entusiasmo el Apologista 1.

-Y me insistirá que el gran holoprogramador nos tiene hologramados desde que somos engendrados. Y que los seres con los que nos cruzamos a diario son hologramas vivientes, difuminándose lentamente hasta alcanzar la madurez, que es la fase previa a ser hologramas moribundos. Que al salir de esta transitoriedad pasarán a ser hologramas cósmicos que rodearán a la tierra como una especie de escudos perpetuos. Sin embargo, tenga en cuenta que su hipótesis no es firme, en ella prima lo fofo, la inconsistencia y la irracionalidad respecto a la reproducción. ¿Cómo encajar en su hipótesis este hecho ineludible del ser humano? –añadió, sin abandonar la ironía el Apologista 2.

- No es así, amigo. La reproducción es un derecho del hologramado. Revise lo que ha dicho, ya usted lo puso en relieve: nos tiene holoprogramados desde que somos engendros. ¿Lo ve? ¡Es tan fácil de entender! Supongo que pronto abrazará mi nueva visión mística de la creación – respondió con voz apagada el Apologista 1, denotando ánimos de abandonar al que creyó que sería su primer apóstol hologramado.

Muchos que han leído o han escuchado sobre esta historia que rebasa los conceptos de los hombres comunes, apuntan a que en este conversatorio hubo un Apologista 3. Y que este Apologista sin rostro fue el que expandió esta hipótesis moderna sobre la creación. Y que, caminando por mares interminables, reunió a doce Apologistas Mayores y con ellos llevó el nuevo verbo a otros continentes. Se cree que ya tienen la fortuna suficiente para levantar una nueva Catedral con una arquitectura tal que se verá desde cualquier ángulo, proyectando la imagen del Apologista 1, con su Holo-Nuevo Testamento bajo el brazo, en los escenarios estirados entre los pilares de las centurias y de los milenios.

Eduardo Borrero Vargas
“Nuevo Testamento”
Relato publicado en
“El creador de universos”
Pags. 38, 39 y 40.
 Edición de junio 2017 - Lima
Derechos reservados.