No
tardará en aparecer la medianoche, en la que se levantarán hordas criminales
disfrazadas de sombras. En su oscura existencia levantarán fogatas, con libros
que traen de cualquier punto de la tierra, colgados del cuello. Las colas nacen
del mismo infierno. Y hacen saber su fin, por sus cánticos salobres: Quemados
serán los libros que han desvirtuado la existencia humana. Luego de esta
ordalía, estaremos libre de pecados. El hombre entrará a la luz de la
irracionalidad. El arco de la ignorancia será nuestro signo vital.
Próximamente, la razón será tasajeada y repartida en los oasis del infierno,
donde lobos sin piel y sin ojos se la comerán. ¡Habremos, triunfado!
miércoles, 5 de enero de 2022
IRRACIONALIDAD
martes, 4 de enero de 2022
Sueños patrióticos
Anoche,
soñé que estaba en el malecón del río Guayas. Mirando fijamente a José de San
Martin y a Simón Bolívar abrazados hacía una hilera de años, esperando que
alguno de ellos murmurara a mis oídos lo tratado en esa reunión. José de San
Martin, apoyado por la masonería azul francesa, y Simón Bolívar por la
masonería roja inglesa. Esta última era dueña de los mares y rica en materiales
bélicos, con todas las ganas de comerse al imperio español. Dignamente, José de
San Martin se retiró y Simón Bolívar -halagado por los cortesanos limeños- hizo
lo que le vino en gana de Lima y del Perú. José de San Martin murió viejo y su
conciencia en paz, mientras que Simón Bolívar murió relativamente joven,
tuberculoso y en la inopia total. Entendí que en mi sueño de anoche no tendría
respuestas. Sin embargo, mis sueños se prolongarían infinitamente, en un
territorio donde otras culturas milenarias se habían desarrollado. El Perú, ya
de por sí, es parte de nuestra memoria histórica.
Eduardo Borrero VargasPublicado en ANTOLOGÍA BICENTENARIO 200 Abril 2021 (Página 35)
Anoche,
soñé que estaba en el malecón del río Guayas. Mirando fijamente a José de San
Martin y a Simón Bolívar abrazados hacía una hilera de años, esperando que
alguno de ellos murmurara a mis oídos lo tratado en esa reunión. José de San
Martin, apoyado por la masonería azul francesa, y Simón Bolívar por la
masonería roja inglesa. Esta última era dueña de los mares y rica en materiales
bélicos, con todas las ganas de comerse al imperio español. Dignamente, José de
San Martin se retiró y Simón Bolívar -halagado por los cortesanos limeños- hizo
lo que le vino en gana de Lima y del Perú. José de San Martin murió viejo y su
conciencia en paz, mientras que Simón Bolívar murió relativamente joven,
tuberculoso y en la inopia total. Entendí que en mi sueño de anoche no tendría
respuestas. Sin embargo, mis sueños se prolongarían infinitamente, en un
territorio donde otras culturas milenarias se habían desarrollado. El Perú, ya
de por sí, es parte de nuestra memoria histórica.
domingo, 26 de diciembre de 2021
Jesús de Nazaret: Navidad en tiempos de pandemia
A Jesús de Nazaret, le contaron,
su padre José y su madre María, que le pusieron ese nombre porque había nacido
en un pesebre, un veinticinco de diciembre. Él aceptaba con humildad su pobreza
y, la verdad, eso no le molestaba, si no fuera por los muchachos de su pueblo,
quienes al verlo lo lastimaban, por andar suplantando al verdadero hijo de
Dios. Y, que él supiera, nunca quiso suplantar a nadie, a menos que sus padres
lo hubieran engañado con la fecha de su nacimiento. De modo que si le dijeron
que había nacido un veinticinco de diciembre. era más que suficiente. Que era
pobre, eso no era discutible, pero no soportaba ver a su pueblo lleno de zanjas
abiertas llenas de muertos, por virus mutantes que viajan impunemente por el
aire.
Para evitar que la --pandemia
creada por los científicos dominados por el lado oscuro de la mente humana-- lo
afectara, se confinó en su cueva de la Loma de Mambré a vivir en cuarentena
forzada. Una noche, sin saber de dónde, apareció un monstruo verdoso y
gigantesco que se movía velozmente y rebotaba multiplicándose en millones de
monstruos verdosos y gelatinosos que fugaban por la boca de la cueva para invadir
y crear la muerte por el mundo. Jesús de Nazaret se puso de lado y se protegió entre
su burro y su buey. Y les preguntó: ¿Qué es lo que les gustaría que hiciera por
el pueblo en que nacieron? Y el burro y el buey, contestaron: ¡Una navidad
libre de bichos verdosos y mutantes que matan por asfixia! Jesús de Nazaret esa
noche no durmió y, antes que reventara el sol, se levantó y salió a caminar por
el mundo.
La gente comenta que a Jesús de
Nazaret lo ven en cualquier rincón del orbe, vestido de blanco, con mascarilla
y arrastrando hileras interminables de balones de oxígeno. También lo ven en
carpas y hospitales, curando y enseñándoles a unos el camino al cielo y a otros
llevándolos a sus casas, totalmente curados. Sabe y sufre que en esas navidades
las familias estarán separadas, y que los niños cantarán solitarios villancicos
sin letra ni música. Jesús de Nazaret ya no se siente odiado y es recibido con
cariño, con su bata blanca y mascarilla en todos los hogares del mundo.
¡Al fin se sintió útil y lloró de felicidad!
domingo, 5 de diciembre de 2021
Certificado de reconocimiento desde Argentina
Certificado
de reconocimiento de Arte y Literatura Interplanetarias "Inspiración
Creativa Poética" a Eduardo Borrero Vargas - Perú por participar en la
antología poética de "Argentina" en español e inglés con escritores
argentinos y extranjeros invitados de la escritora y poeta argentina Dra. Ana
María Manuel Rosa.
San Rafael (Mendoza - Argentina) 03 de diciembre de 2021
jueves, 2 de diciembre de 2021
Cuento "Sordera humana"
Leopoldo
Perdigón, caminante sempiterno, recordó de golpe un día la confesión de sus
padres: que él había nacido en Sullana, en una noche de agosto de un año
lluvioso. Tampoco sabía los años que cargaba a sus espaldas. Se sentía saludable
pero su mente descontrolada, en lugar de orientarle, le hacía sentir como si en
su interior habitase un trompo que giraba y giraba sin parar, hasta convertirlo
en esclavo. En pocas palabras, reconocía que era esclavo de su desorden mental.
A veces, se veía caminando cabizbajo por la largura del río Chira o a veces
entusiasmado recorriendo las concurridas calles de Nueva York, Madrid, Paris y
otras, por pasajes donde se avistaba el mar y los horizontes de quién sabe qué
continentes. Otras veces, caminaba recto durante largas jornadas y regresaba
repisando sus huellas para no perderse.
Y lo más
raro es que no se acordaba si sus interminables caminatas duraban un minuto,
una hora, una semana, un mes, un año o miles de años. Y en esas infinitas
caminatas no cesaba de escucharse a sí mismo: Bendita sea, caracoles y rayos.
¿Estados de ánimo? ¿Conflictos internos? ¿Identificaciones? ¿Confusiones?
¿Infracciones? ¿Cómo, entonces, reaccionar, si al tomar una línea recta se
descubre que es falaz y a partir de ese instante te ves obligado a zigzaguear,
sin poder retroceder para enmendar el rumbo? Entonces, escribir poesía o
cuentos o novelas o graficar historietas, ¿sería una salida honorable?
¡Grandioso humano investido de humanidad, si no haces eso, estarás condenado a
vivir en soledad! ¿Regresar al vientre de la madre tierra, es una solución
facilista? ¡Si no aciertas en tus divagaciones, seguirás ciego de mente y sin
saber, si valió la pena caminar hacia una meta incierta!
¡Estado de ánimo, como no asirte del gañote, sacudirte y tirarte al poste de
vida!
miércoles, 1 de diciembre de 2021
martes, 30 de noviembre de 2021
Poemas de Eduardo Borrero: “EL DOLOR DE LA NADA” y “MARGARITA
EL DOLOR DE LA NADA
con el canto mudo de mujeres cautivas
que con ansías vivas buscan un mundo
libre de desengaños y zarpazos ocultos.
con erres tenues y asfixiantes fraseando
que ni el bien ni el mal dañarán a la vida
y que tus dolores los apaciguas cantando.
pero reviviremos cuando el cielo descorra
tus destellos vocales dando vida a la vida.
ahí nos encontraremos mirando la anchura
donde la apariencia se pierde en la médula.
Eduardo Borrero VargasEdición “CAJA DE SUEÑOS – SONETOS”Poema “El dolor de la nada” (Pág. 42)
MARGARITA
andábamos distraídos detallando los pasos
algunos por la izquierda, otros a la derecha,
otros pisando el hoyo de las noches negras.
por las orillas del mar que hoy huye hosco
tal vez nuestro amor solo fue un ensueño
del cual sin desearlo seguiremos soñando.
en los atardeceres cuando quietos oíamos
los mensajes que nos dejaban los vientos.
el ramo de flores que ceñimos en mutismo
será la centella que nos irradiará de nuevo.
Eduardo Borrero VargasEdición “CAJA DE SUEÑOS – SONETOS”Poema “Margarita” (Pág. 55)
lunes, 29 de noviembre de 2021
Cuento “Almas siniestras”
Desde que
puso su pie izquierdo en el estribo de su caballo negro, sabía que era lo
último que haría en esta vida. Su pase por el valle de la muerte, sería
inevitable. Era como dar un final a una larga agonía. Había subvertido el orden
y ya era hora de poner las cosas en equilibrio. Desde luego que, para llegar a
ese equilibrio, tan buscado, tenía que vencer el miedo y el miedo, para él, era
escuchar el silencio atronador, que es el silencio más terrible que el ser
humano pueda oír. Sujetó las riendas y avanzó con su caballo, mirando fijo al
valle de las almas siniestras. Se enfrentaría con gesto altivo y dejaría que
las almas siniestras hicieran un festín con su cuerpo agotado, por los años mal
vividos. Dejaría que su alma fuera despellejada, para hacerla hervir en las
ollas del infierno. Poco a poco, se iría extinguiendo y ya no tendría
sensaciones corporales. Olvidaría quién fue en vida. La gente que alguna vez lo
conoció, lo borraría de su memoria. Y quizás, quizás, en esa otra dimensión,
encuentre la paz que siempre anheló.
miércoles, 17 de noviembre de 2021
Poema "POESÍA GRITO HUMANO"
El hombre, desde que tuvo
conciencia de ser pensante, se vio en la necesidad de comunicar sus estados de
ánimo a su comunidad a través de la poesía y otras muchísimas expresiones
culturales que el hombre realiza en su desarrollo diario, como una suerte de
mantener un equilibrio cognoscitivo social. A partir de este razonamiento, la
poesía es uno de los tantos medios de expresión por el cual podemos dar a
conocer nuestros complicados caminos internos y aparejarlos en armonía con el
medio externo en el que vivimos. Allí hay otros seres humanos en procesos de
comunicación, de adaptación a la naturaleza que nos rodea y sobre todo al mundo
difuso que no vemos, pero intuimos que ahí está, como una piedra colgada al
cuello. Todo eso nos hace recordar que somos seres controversiales: a veces tan
dulces y a veces tan crueles, hasta el punto de crear cofradías para erigirnos
en quienes somos, más crueles para destruirnos. En estas cofradías, las
expresiones de esta índole están al orden del día: ¡Métanle una zancadilla a
ese que maneja la poesía con altura!
Es así, entonces, que descubrimos
que detrás de cada poema creado o escrito en una obra literaria, hay un ser
humano. Por eso es que sostengo, a cada momento, que esos versos o poemas, digámoslo
con solvencia, son en pocas palabras poemas humanos o gritos humanos, si lo
queremos definir de una manera acertada. Estos poemas o gritos humanos, que
encontramos en autores importantes nacidos en Inglaterra, Francia, Alemania, en
los Países Bajos, Rusia, África, Asia -y en tantos otros países que tomaría
varias páginas el nombrarlos- expresan sus sentimientos en poemas de amor,
angustia, pasión, tragedias, vigencias, posturas sociales y todas las caretas
que el ser humano irá transformando o acomodando a sus desastrosos estados de
ánimo. Aquel que diga o trate de insinuar que hay poesía quechua, aymara,
francesa, inglesa -y en cualquier otro idioma- está estafándose a sí mismo. ¿O
acaso ellos en su conjunto no sufren de ausencias?, de preguntas sin respuestas,
¿de su “obsolescencia programada”?, ¿Dios existe o no existe?, ¿por qué siendo
seres monocelulares nos convertimos en multicelulares?, ¿hay vida después de la
muerte? y el etc., al infinito. ¡Solo la metafísica nos salvará, dirán! Pero es
necesario tener en cuenta que la metafísica es especulativa.
Entonces, concluiremos que el ser
humano deberá resolver sus diferencias pisando tierra. Sitio donde viviremos
prisioneros y en el que buscaremos nuestro equilibrio emocional a través de las
manifestaciones artísticas, entre ellas, creando poesía.
JUGANDO
CON LOS REVESES
Últimamente, se me ha dado por andar
cambiando de nombres a las cosas:
A
las flores, las llamo piedras,
A
los mares, les llamo desiertos,
A
los ríos, serpientes de espanto,
A
las nubes, palomas mensajeras,
A
los árboles, aves trepadoras,
A
los caballos, gallinas de pastura,
A
los cerros, llanuras escurridas,
Y
a la muerte, la llamo vida.
La confusión es tal, que con mi nombre,
no puedo jugar con sus reveses:
se escabulló de mis recuerdos,
y ahora deambulo por el mundo
buscándolo en el valle de los olvidos.
sábado, 13 de noviembre de 2021
En el país de los sin sentido
Asdrubal,
después de haber leído Alicia en el País de las Maravillas, reclamaba con justo
derecho por qué a él lo tenían que llamar orate. Y cumplió su amenaza de
escribir una nueva versión de Lewis Carroll a la que le pondría como título: La
razón en el País de los Sinsentido. La novedad de Asdrubal es que su obra
literaria por estar impresa en un formato nunca antes usado es apenas visible
y, por no estar escrita con letras convencionales sino con signos parecidos a
flechitas diminutas de colores diferentes, ha tenido un gran éxito comercial.
Las librerías han roto record de ventas, se ha replicado en todos los idiomas,
y las imprentas no se dan abasto para suplir la demanda mundial.
Indiscutiblemente, los expertos libreros la consideran la belleza literaria más
vendida en la historia, desde que el hombre aprendió a escribir historias
largas y pequeñas.
Tal es el
éxito de Asdrubal, que no cesa de dar charlas por las principales ciudades de
todos los continentes, explicando con ardor y claridad el porqué del sentido de
su monumental obra. Lo contradictorio de esto es que los asistentes van
vestidos de conejos, orugas, cerdos, sombreros, naipes, tortugas, langostas y,
atiborrando el auditorio, no cesan de cuchichear y de aplaudir sin respiro.





