miércoles, 12 de octubre de 2022

La importancia de leer la literatura de nuestros pueblos

Cada escritor tiene su pueblo, real o ficticio pegado transversalmente en sus neuronas. Vemos así a Macondo, de García Márquez; a Comala, pueblo fantasma de la novela Pedro Páramo, de Juan Rulfo; también están las arcadias o puntos imaginarios, llenos de felicidad, que cada escritor trata de alcanzar. Es así que mi punto central (fiel de la balanza) narrativo es Sullana. Aún las suelas de mis zapatos –por si acaso- siguen impregnadas de yucún, ese pegajoso polvillo salitroso y etéreo que se levanta en cada pisada que damos y que se adhiere a nuestros poros para la eternidad. Convirtiéndose en el perfume identificatorio de todo norteño -lo digo con sinceridad-, ese vendría a ser nuestro carnet de identidad, único en el universo provinciano.

Lógicamente, el estilo en cada escritor nacido en un punto geográfico es sui géneris, debido a que cada uno de nosotros absorbe como esponja lo que nos rodea. Y la variedad saltará a la vista, desde la lectura del primer párrafo de la historia que será contada ya sea en tono intimista o abiertamente universal, si el escritor ha leído textos de otras latitudes. El intercalar palabras usadas en su diario vivir -oralidad regional- con las aprendidas o prestadas de textos escogidos, le permite estructurar mejor sus historias. En tanto el mundo se haga pequeño y seamos asediados por los medios de publicación masiva –cibernética/internet-, se correrá el peligro de perder la esencia de nuestra oralidad tan peculiar.

Ante esta realidad, sería conveniente que quienes estamos en este circuito mágico de crear literatura –narrativa y poesía- nos interesemos en hacer saber a los estudiantes que otros escritores nos antecedieron y debemos crearles la necesidad imperiosa de repasar o de leer sus obras literarias. Eso depende de las personas que dirigen la enseñanza en los colegios y están llamadas a hacerles recordar que la educación no se mide por la forma de hablar sino por la esencia que haya quedado en la mente y corazón de esos niños que pronto tomarán protagonismo. He visto por las visitas que he hecho a colegios de provincias y de Lima, que ciertas personas –la minoría- abusando de la avidez de los niños y niñas por conocer nuevos mundos, a través de la lectura, se han vuelto escritores a las volandas; astutamente visitan colegios y con un lenguaje suculento inducen a los alumnos a comprarles sus libros mal estructurados. Vil manera de hacerse la vida.

Me apena recalcar esto, pero, si nosotros no jugamos limpio con esas mentes en formación, el día de mañana, al cruzarnos con ellos por las calles del mundo, quizá seamos motivo de burlas o de rechazo o de gestos de indiferencia. No olvidemos que en esta corta vida todo se revierte. Tarde o temprano, ellos serán nuestros jueces.

Eduardo Borrero Vargas
Lima, miércoles 12 de octubre del 2022
Derechos Reservados.-

domingo, 9 de octubre de 2022

EL HAZ Y EL ENVÉS DE LOS PUEBLOS…

EL ENVÉS DE SULLANA

Aunque se desconoce el año o el siglo de los siglos perdidos en la memoria, cuál Tallán la narró, es de creer que sucedió así, porque sigue grabado en la memoria de los descendientes que aún cruzan por esos arenales calenturosos. Se cuenta en las sagradas leyendas tallanes que un día, que no se puede determinar porque en esos albores no había días ni semanas como los conocemos ahora, sino simplemente siglos que pasaban de largo encajándose naturalmente en la continuidad del quehacer humano, los tallanes convocaron a todas las aves y animales de la comarca. A las aves les encomendaron buscar una lomada cerca de un río caudaloso y que la demarcaran defecando sobre ella. Sitio exacto, donde ellos, más tarde, levantarían sus moradas. A los animales les encomendaron que una vez asentados en ese lugar ocuparan bosques, valles, holladas, quebradas, cuchillas, cerrerías, “ojos de agua” y se multiplicaran por los alrededores donde encontrarían sana y abundante comida. Así pues, prosigue la leyenda oral referida, “seremos confrontados con gente del otro lado del mundo. De nuestra chicha de maíz alborotadora beberán los dos pueblos, nos mestizaremos, pero prevalecerán nuestras costumbres y nuestras voces serán cantarinas y pausadas con precisos e inocentes ¡guas! Y los ojos siempre mirarán al envés, porque de ese lado converge nuestra naturaleza”.

He aquí que se cumplió lo narrado oralmente por ese tallán. Esa comarca, después de muchos deslindes de “toponimólogos”, concluyó que esa lomada llamada Sullana debería llamarse Sullana. Grata la noticia, porque nos dio derechos y una identidad muy curiosa, que no la tienen otros pueblos, la de ver más allá del envés. Ciertamente, para dejarlo bien sentado, al nacer Sullana el gentilicio de “Envés Sullanero” ya es parte de nuestras herencias. Entonces, queda en claro que los sullaneros al ser miradores del envés vemos las cosas de una forma distinta o peculiar. Esta peculiaridad nos encamina a ser fabuladores, cuenteros, noveleros, historiadores, chamanes, imagineros, moneros, poetas, músicos, cantores, pintores, compositores, maromeros y sujetos presa de temores, fantasmas y aparecidos. Vivimos atravesados por un río generoso pero repleto de iras y de árboles, de arbustos y flores insondables. No nos encorajinamos si nos llaman burros, caballos, mulos u otras expresiones alusivas a los animales, pues eso somos, animales pero inteligentes y creativos. Ese es nuestro mundo rayano a la locura, pero somos libres como una cometa soltada al viento.

Lo escrito arriba es una manera de prepararlos a ingresar a lecturas fantásticas o llamémosles “Cuentos Irracionales”, “Cuentos Patéticos”, “Cuentos Distraídos”, etc., ya que ninguno de ellos está sujeto al tiempo, a la rigidez de la realidad, a la memoria traicionera. Simplemente, son juegos virtuales que aparentan ser verdaderos. Ustedes, quienes los lean, sacarán sus conclusiones. Y a estos sullaneros, se preguntará mucha gente, ajena a nuestro universo… ¿de dónde diablos les viene el envés?

Eduardo Borrero Vargas 

jueves, 6 de octubre de 2022

SEPTIEMBRE, UN HIMNO A NATALÍ

Hace poco, dudando si entrar o no a la casona de San Marcos, oí a lo lejos:

La Plaza Roja desierta, delante de mi Natali

Mi memoria musical se activó…me acerqué para oírla más claramente. Los hermanos Arriagada cantando esa canción. Se me alborotaron los sentimientos. Retrocedí a los años sesenta. El parque universitario lucía su verdor primaveral. Tiempos viejos: de estudios, apasionamientos, dudas, enamoramientos, sueños y viajes fantásticos. Nuestra imaginación volaba lejos. Europa era nuestra máxima ilusión y Rusia el país ideal a alcanzar. Y llegar a conocer a esa Natalí, como la describe la canción cantada por Los Hermanos Arriagada, se convirtió en una obsesión enloquecedora:

Hablaba en francés muy sobrio,
de la revolución de Octubre.
y yo pensaba ya, que de la tumba de Lenín,
iríamos al café Pushkín a tomar chocolate.
la plaza roja desierta;
rubio era el cabello de mi guía, Natalí, Natalí.

¿Qué joven universitario, no estaba enamorado de Natalí, de esa rusa rubia, de ojos profundos y hermosos? ¡En ella estaban reunidas todas las mujeres del mundo! ¡Qué interpretación la de los Hermanos Arriagada! En la cantina, donde solíamos reunirnos, por el Jirón Huanta, cerca de la casona vieja de San Marcos, escuchábamos nuestra canción favorita. La rockola de su cantina de medio pelo, no cesaba de sonar: Natalí…Natalí…máquina angurrienta, por las monedas de los compañeros que se levantaban a apretar la tecla sucia y borrosa, para seguir oyendo Natali. Enardecidos por el licor con mis amigos, seguíamos la letra con emoción, mientras jugábamos a los dados. Nadie quería perder. Sacar cinco ases era imprescindible, para mantener los bolsillos a salvo. Teníamos tres oportunidades para lanzar los dados. El último intento era el de la verdad. Nos concentrábamos. Tomábamos el mejor cubilete. Lo mirábamos con respeto. Hasta que por fin nos decidíamos. Lo levantábamos con sumo cuidado, como si tuviéramos en nuestras manos una imagen sagrada. En ese momento, no había nada en el mundo que nos distrajera. Era tan sólo el cubilete y el jugador. Lo sacudíamos debajo de la mesa. Lo soplábamos tres veces. Un golpe fuerte en el codo. Mano en alto y ¡zas! cubilete boca abajo sobre el tablero de la mesa y, en un hábil movimiento de muñeca veíamos saltar y rodar sin rumbo fijo los cinco dados y el que los había tirado hubiese querido tener una mano invisible para acomodar las caras a su conveniencia. Pero estos benditos cuadrados enseñaban la cara que les daba la gana. Las exclamaciones no se dejaban esperar: unas eran de alivio y otras de rabia. ¡Desgracia, gritaba el perdedor! No había otra oportunidad, la suerte le había sido adversa. Descorazonado, mascullaba: ¡Que mala leche!

Querían saberlo todo, Natalí traducía.
Moscú, los llanos de Ucrania y Les Champs Elysées
Oh, de todo se habló, después cantamos;
Luego ellos muy alegres, abrieron botellas
De champagne de Francia, luego bailamos…

Así pasaban las horas. Todos sudábamos frío. Mentalmente, hacíamos inventario de las monedas de nuestros escuálidos bolsillos. ¿Y ahora, dónde conseguimos dinero? Discusiones iban y venían. Nadie quería asumir la parte de su deuda. Caramba, hagamos un fondo y demos solución a este asunto. Disimuladamente, alguien se acercaba a la rockola metía una moneda y nuevamente “Natalí” llenaba la cantina. La paz nos alcanzaba y la ternura nos tocaba el corazón y, abrazados, cantábamos la última estrofa… “Qué vacía se quedó mi vida…más sé que un día en París…seré yo quien servirá de guía, Natalí, Natalí…”.

Cabizbajos y en un silencio total, caminábamos por la calle, como condenados camino al cadalso. Tristes los limeños se encaminaban a sus casas y los provincianos, añorando el calor del hogar, a sus pensiones. La resaca del día siguiente se convertía en triunfo. Habíamos cambiado el mundo, pensábamos: total, solo éramos unos quijotes peleando contra molinos de viento. Pero también llegaban nuestros “DIES IRAE”. Al salir de la cantina, la locura nos invadía, era como si en ese momento nuestro cerebro fuera marcado con fuego por el Réquiem de Mozart donde el compositor lucha contra Dios con su única arma, la música. Contra ese Dios a veces tan benévolo y otras veces tan cruel. ¡Nuestra existencia no tiene sentido!, murmurábamos. ¿Por qué Dios había tenido la desvergüenza de traernos a un mundo trastocado? ¿Quién lo autorizó…? La vida es una mierda, gritábamos a gañote limpio. En la acera opuesta, un borrachín contestaba: ¡Si la vida es una mierda, el suicidio es un deber!

Otras veces, por revoltosos terminábamos en la comisaria. El comandante del puesto policial nos hacía formar en fila india. ¡Somos universitarios sanmarquinos! Nuestra frase mágica surtía efecto. Por esa época, a los universitarios no se les podía detener en las comisarías. El comandante, llamaba al cabo y con voz marcial ordenaba: ¡Esos zánganos afuera! En otras oportunidades, los desmadres sí que eran grandes. Una vez, ya atardeciendo, en la puerta de la cantina de Cabrera, nos topamos con un capitán de la Guardia Civil. Han pasado los años y hasta ahora no logramos descubrir quién encendió la mecha. De repente, vimos al capitán en el suelo forcejeando con el Negro. Tratamos de ayudar a nuestro amigo, pero el Capitán hizo el ademán de sacar un arma. Huimos despavoridos. A una distancia prudente azuzábamos al Negro: ¡corre¡… ¡corre¡ En un esfuerzo sobrehumano el Negro se zafó y salió disparado por el Jirón Huanta. Llegaron a la esquina del jirón Puno y el Negro vio al frente el Jardín Botánico. ¡Lo atraparon! No, porque en un arranque de desesperación el Negro se impulsó y saltó como un felino el muro de adobe de cuatro metros. El capitán se quedó atónito, miró a su alrededor. Retrocedió al jirón Huanta, montó en su auto y se alejó. Nos acercamos sigilosamente al muro. ¡Negro¡…¡Negro! Pasaban los minutos. Cuando a lo lejos escuchamos ruidos de alguien corriendo y gimoteando: ¡Auxilio¡…¡Auxilio¡… Cuando nos alistábamos para ayudarlo, sentimos un golpe seco a nuestras espaldas y ahí milagrosamente estaba el Negro parado, tembloroso y castañeteándole los dientes. ¿Qué había pasado? En su frenética huida, el Negro pensando que el policía había logrado saltar el muro, siguió esquivando los árboles del Jardín Botánico, hasta topar con otro muro más pequeño. Trepó y se dejó caer al otro lado. Cayó sobre cuerpos y, pensando que eran alcohólicos acurrucados para darse calor, les pidió disculpas. Para tranquilizarlos, les habló en voz baja…compañeros de infortunio…un policía me persigue. Seguidamente buscó un rincón para acomodarse y recuperar el aliento. Pasaron los minutos. Sus ojos se acostumbraron a la penumbra. Con detenimiento observó que los cuerpos no se movían y desprendían un olor fétido. ¡Son muertos!, gritó espantado. En pocos, segundos saltó la tapia. Tomó el camino de regreso. Esta vez no era un policía quien lo perseguía sino un ejército de muertos resucitados por algún conjuro. Nosotros nos quedamos mudos. Petrificados por el terror. Regresamos a la cantina para comentar este incidente terrible. ¡Negro, has estado en la morgue! ¿Pero por qué tantos cadáveres tirados en el suelo? Estuvimos un rato más, para apaciguar nuestras almas y luego nos retiramos con el espanto pegado a las espaldas. Esa noche sí que tuve pesadillas. Amaneció y me alisté para las clases de la universidad. Como de costumbre, me dirigí a tomar el reconfortante y vitaminizado desayuno del comedor de estudiantes, llamado “la muerte lenta” que quedaba en el Jardín Botánico, al costado de la morgue. A los estudiantes universitarios, la escasez de monedas nos empuja a ser expertos lectores de primeras páginas. Este hábito me llevó a un puesto de periódicos, repasé al ojo todos los titulares… el de La Ultima Hora…me llamó la atención…en letras mayúsculas se leía la trágica noticia: “Veinte fríos…pelona se los llevó…chofer maldito fugó”. El destino le había hecho una perrada al amigo.

Sartre nos ponía en jaque con su “Ser y la Nada” y Camus con su “Mito de Sísifo” o el “El Extranjero” al borde de la locura. A veces, nuestras respuestas eran optimistas, otras, fatales. Como cuando recordábamos “El Extranjero” de Camus y comentábamos: ¡la muerte da igual a los veinte, treinta, cuarenta o sesenta…! Y cantábamos:

Quedé yo solo con mi guía, Natalí.
Ya no hubo más preguntas sobre la revolución de Octubre;
Ya no estábamos allí, se acabó la tumba de Lenín,
El chocolate del café Pushkín, todo lejos quedó.

Cuando despertamos de este sueño, la realidad nos golpeó la cara tan fuerte que hasta ahora permanecemos aturdidos. Nuestro mundo virtual se derrumbó. La suerte, que para mí, es como cuando un gallinazo volando a gran altura se caga sobre miles de personas y la cagada aterriza sobre la cabeza de un desprevenido caminante de esta vida y se pregunta: ¿Por qué a mí?. Así sucedió, la fortuna nos fue adversa. De nuestro grupo, nadie viajó a Rusia, creo que solo llegamos a Trujillo por el Norte, Huancayo por el Este, Ica por el Sur y por el Oeste al mar, hasta donde nos alcanzaba la vista. La imagen de nuestra Natalí fue borrándose. Pero no por eso dejaremos de pensar en ella. Nuestra compañera de esa aventura universitaria, vivirá eternamente joven y hermosa. 

Que vacía se quedó mi vida,
Más sé qué un día en París…
Eduardo Borrero Vargas
Lima, martes 28 de agosto del 2022
Derechos Reservados.-
Universidad Nacional Mayor de "San Marcos"

martes, 4 de octubre de 2022

SULLANA...COSAS QUE SUCEDEN…

1.- Nuestra amiga Marianela Mora Chorres con tesón y valentía recuperó la Sala Víctor Borrero Vargas. Ahora se podrá usar para la presentación de eventos culturales.

2.- El alcalde Power…está con la Alcaldía de Sullana intervenida…por uñas largas.

3.- Ojo Escritores JODSAN, Yacky, Irayda, Jenny Vallejo etc…etc. Pasen la voz los escritores, poetas, pintores…Que Sullana a partir de ahora es libre para alzar su voz.

4.- Que el amigo que maneja “El patronato Cultural de Sullana” renuncie (amigo de Power Saldaña) y que de aquí en adelante el cargo debería ser de dos (2) años. Sugiero.

5.- Sullana siempre con un pie adelante… ¡Dios nos Bendiga!

Lima, domingo 18 de septiembre del 2022

En el Día Internacional de la Paz, los escritores (damas y caballeros) de Editorial Hispana USA envían sus mensajes de paz al universo a través de su pluma del amor y el entendimiento.

Sin paz no hay progreso y no hay vida plena. ¡Viva la paz, viva la vida!

sábado, 1 de octubre de 2022

Los 90 años de Luz F. Borrero Vargas

 Los maravillosos noventa años de mi hermana
Luz Francisca Borrero Vargas
Sábado 01 de octubre del 2022



Los maravillosos noventa años de mi hermana
Luz Francisca Borrero Vargas
Sábado 01 de octubre del 2022



lunes, 22 de agosto de 2022

FLASH…FLASH... "LAS MIL FRASES"

1.- Un niño le enseñó una casa prisionera del olvido. Intentó tomar posesión de ella. Entendió rápidamente que al tomarla negaría su ser.

2.- Entendió en un escondido desierto solitario, que dos puntos equidistantes jamás podrán juntarse.

3.- En el dintel de las verdades, aprendió que es malo vivir colgado de las mentiras.

4.- Tomar el tiempo perteneciente a otros, rodando cabezas con una segadora hambrienta.

5.- La vida es una obra de teatro cíclica puesta en escena por un tramoyista en complicidad con un Director mal intencionado.

6.- De golpe adquirió conciencia de sí mismo y se comportó como un monstruo humano.

7.- Nosotros los humanos obedecemos a una lógica perversa transmitida por nuestro código genético.

8.- La vida es una melodía hermosa que fluye a cuenta gotas de un piano sin teclas.

9.- El hombre en su magnitud engañosa suele caminar en dos patas y en otras lo hace como un ser de cien, reptando en los bolsillos de los demás.

10.- Cuando converses con un hombre ten en cuenta que, al tener mil caras, no sabrás con cuál de ellas estás hablando.

Eduardo Borrero Vargas
Lima, lunes 31 de enero del 2022
Derechos Reservados.- 

DISTINCIÓN Y/O RECONOCIMIENTO

viernes, 19 de agosto de 2022

BREVES APUNTES SOBRE EL APELLIDO BORRERO

En España, en 1503, los Reyes Católicos Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, crearon La Casa de Contratación de Sevilla, con el fin de poder controlar, administrar, fomentar y regular todo el tráfico y la navegación con las llamadas Indias que luego llamaríamos Nuevo Mundo, pues fueron declaradas mercado reservado de Castilla.

Nadie podía embarcarse hacia América y tampoco podía fletar mercancías con este destino sin pasar por la Casa De Contratación de Sevilla, igualmente todas las mercancías procedentes de las Indias debían pasar por este control al ingresar a España y pagar al entrar un impuesto del 20% a la Corona. También regulaba la emigración, vigilaba lo que entraba y lo que salía.

También se dejaba registrado en esta Casa, con obligatoriedad, los informes, acerca del itinerario del viaje a las Indias, se entregaban informes al regreso donde se escribía sobre lo descubierto y explorado para construir archivos, cartografía y mejor dicho para poder hacer toda una “base de datos” que diera cuenta de geografía, etnias e idiomas.

La Casa terminó por convertirse en todo un organismo científico e historiográfico además de ser centro del comercio. En 1717 esta Casa se trasladó a Cádiz, y en 1790 dejó de existir, como consecuencia de las reformas en España, pues en 1778 se sancionaron nuevas leyes, entre las cuales estaban las de Libre Comercio, habían llegado los aires del Liberalismo y se estaba cambiando de época, había llegado la Ilustración.

En 1760 se presentaron 6 hermanos Borrero Ramírez ante esta Casa para diligenciar su viaje al Nuevo Mundo, indicaron que habían nacido en Alosno un pequeño pueblo de la provincia de Huelva, que pertenece a Andalucía, que eran los hijos del hogar formado por su padre: Antonio de Padua Borrero, hijo de Juan Borrero y María García; y su madre: María Ignacia Ramírez, hija de Pedro Alonso Ramírez y Antonia Márquez. Los 6 hermanos eran: Pedro, Juan, Manuel, Antonio, Bartolomé y José Sebastián.

Los Borrero Ramírez, vivían en Alosno y ejercían el oficio de acuñador de moneda, conocimientos que los llevó a solicitar una licencia de la Casa de Contratación de Sevilla para viajar al Nuevo Reino de Granada (hoy Colombia, Venezuela y Perú) para dedicarse a la misión de acuñar monedas en nombre del Rey.

Los Borrero procedían de una familia austriaca de apellido Bohr que se trasladó de Nieder (hoy pequeño lugar de Austria con unos 4 mil habitantes) a Huelva, en tiempos en que el rey Carlos V era gobernante de España y también de Austria.

No se sabe exactamente cuándo ni porqué modificaron su apellido, pero como en buen castellano la palabra “Borrero” significa “ejecutor de la justicia”, se cree que puede haber una relación entre el oficio de acuñadores del rey con el cambio del Bohr original al Borrero

En 1993 cuando cursaba 5 semestres de Licenciatura en Historia en la Universidad del Valle, mi tío Clemens Borrero me contrató para realizar la investigación que diera cuenta sobre el origen de su apellido, sólo había escuchado hasta su abuelo Adriano. Entonces busqué la partida de nacimiento de Adriano y ahí estaban consignados los nombres de sus padres, y así me fui devolviendo en el tiempo buscando en partidas de bautizo, matrimonio y defunciones, en diversos archivos eclesiásticos en Cerrito, Palmira, Guacarí y Buga. Afortunadamente gracias a la musa Clío, pude hallar los documentos que databan de hasta 2 siglos atrás, y en los despachos parroquiales de estos municipios me permitieron muy gentilmente la entrada. Luego los datos de los hermanos Borrero que llegaron a Colombia los tomé del Diccionario Bibliográfico de Colombia de Joaquín Ospina, y complementé con la información de Historia y Geografía de El Cerrito escrito por Eduardo Riascos, y con Amparo Vargas Jaramillo conseguí saber a cerca de la arquitectura de la hacienda Piedechinche, valle del Cauca la guía de cómo “rastrear” los documentos me la brindaron en ese momento mis profesores Margarita Garrido, José Escorcia y Nelly Vallecilla experta en Paleografía.

Entonces a partir del primer texto que se escribió, lo presento reformado en su estilo y con algunos otros datos, para no hacer tan larga y llena de fechas la lectura, se han retirado las fechas de nacimiento y muerte de cada una de las personas que se mencionan, pero si el lector está interesado en conocer de qué archivo se tomó el dato, comuníquese conmigo.

Recientemente he puesto el escudo heráldico, un aporte de George Borrero, quien nos escribió y lo envió.

En resumen:

El apellido Borrero era realmente Bohr en Austria para la época de Carlos V, una buena familia pasó a España y castellanizó el apellido como Borrero, eran acuñadores de las monedas del rey, y buscando fortuna viajaron al Nuevo Mundo 6 hermanos, 2 de ellos se quedaron en las haciendas del Gran Cauca, se casaron y tuvieron familias, y fueron hacendados en las regiones que hoy comprenden Amaime, Cerrito y Buga. En el siglo XIX, uno de estos hacendados Borrero tuvo amoríos con su esclava Jacinta, y sus hijos nacieron mulatos, de ahí estos se mezclaron con otros mestizos, y así fue creciendo la familia. Mi tatarabuelo era hijo de Jacinta, se llamaba Guillermo, y cuando llegó la abolición de la esclavitud pasó a ser Borrero, él tuvo a mi bisabuelo Adriano quien se casó 3 veces, este tuvo a Luis Carlos quien viene a ser mi abuelo; y este es el padre de mi mamá.

Alma Luz Hurtado Borrero
Colombia

 

BORRERO: LINAJE SEFARDITA

A la fecha hay censados en España: 3,634 Borrero como primer apellido, 3619 Borrero como segundo apellido y 35 Borrero con ambos apellidos. Nuestro origen definitivamente es Judío. Respetemos nuestros ancestros y cuidemos que nuestro apellido siempre se mantenga en alto. No bajemos la guardia y en el contexto mundial sumemos y no restemos por envidia u otro interés mezquino. Seamos intelectuales y si nuestro trabajo es manual hagámoslo como si estuviésemos creando una obra de arte. Haciendo las restas y las sumas nos encontramos que en este preciso instante, hay más Borrero entre el Ecuador y Perú.

Eduardo Borrero Vargas
Lima, 25 de Mayo del 2022
Eduardo Borrero Vargas

 DISTINCIÓN Y/O RECONOCIMIENTO

jueves, 18 de agosto de 2022

Y LAS PAREDES DEL MUNDO SE TEÑIRÍAN DE ROJO SANGRE...

SOS…MUNDO

El hombre y sus ejércitos de muerte, con la ayuda de científicos mercenarios, buscan la limpieza de sus operaciones bélicas. Les incomoda esperar años para desfilar con sus tropas sincronizadas, con el uno dos, por las avenidas principales de las ciudades devastadas. Pronto, las bombas atómicas pasarán al olvido. Buscan por todos los medios perfeccionar una bomba que no destruya las ciudades. A esto le llaman bombas limpias. Todo quedará en pie, menos cualquier ser viviente. Y eso les permitiría entrar triunfantes, con sus tropas perfectamente alineadas, para que sus mandos militares –en tribunas especiales- las aplaudan y les lean arengas preparadas por sus edecanes. ¡Pronto el mundo será nuestro!, gritan desaforados. Y estos pueblos sojuzgados entrarán a nuestro servicio. Borraremos su memoria. Los convertiremos en esclavos bélicos. El mundo no tardará en caer en nuestras manos. Y no habrá SOS al Mundo que les salve de esta trampa mortal. Sigamos…otras ciudades caerán.

Eduardo Borrero Vargas
Lima, lunes 28 de febrero del 2022
Derechos Reservados.-



DISTINCIONES Y/O RECONOCIMIENTOS

sábado, 13 de agosto de 2022

DUALIDAD DE LA VIDA

Claro y

oscuro.

 

Noche y

día.

 

Frío y

calor.

 

Amor y

odio.

 

Crimen y

castigo.

 

Vida y

muerte. 


Aleación fraguada en peroles de pasiones
a veces me siento arrebatado de amores
a veces también me siento lleno de rencores
pero no tengo el coraje ni las ambiciones
de andar conciliando mis interiores
apatías aturdidoras e irreverentes
que no dejan espacios libres
entre la vida o la muerte
es el juego sin escape
vida
muerte
escalera sin escalones.

Eduardo Borrero Vargas
Derechos Reservados.- (Bosques Secos)
Publicación virtual el 13 de agosto del 2022

 

DISTINCIÓN Y/O RECONOCIMIENTO

lunes, 8 de agosto de 2022

BRUJOS MODERNOS

La Asociación de Brujos Modernos, por encargo del Centro Federado de Escritores sin Bandera, trata de secuestrar al fructífero escribiente llamado Gatillo Rápido, apodado así por su rollo de cartuchos que va disparando por minuto poemas, cuentos de todo género, novelas cortas y largas. Escribe durante el día o por las noches cuando su cerebro, en lugar de mantenerse en la fase Rem, pasa a lo que se le llama Sueños Lúcidos.

La Asociación de Brujos Modernos aceptó este trabajo fuera de lo común, previo acuerdo del reparto, en partes proporcionales de las regalías y de cualquier arreglo al que se llegue con las consabidas Editoriales. El trabajo de los Brujos Modernos sería minucioso y las historietas encontradas en el cerebro de Gatillo Rápido serían entregadas al encargado de la Presidencia de los Escritores sin Bandera, evitándose de esta manera choques mortíferos con los escritores amurallados en este Centro Federado, incapaces de recrear sus propias historias.

Tres veces intentaron acorralar a Gatillo Rápido, hasta que en la cuarta vez lo encostalaron y a empellones se lo llevaron al norte del país. Allí, fue entregado a uno de ellos apodado Brujo Ojo Tuerto, porque precisamente por ese ojo veía lo que para los otros brujos era vedado. Dicen que la oficina de trabajo del Brujo Ojo Tuerto era totalmente tecnificada, donde las estampitas, cánticos, rezos, letanías, escupitajos, maldiciones, velas y velones, pociones mágicas de San Pedro, sables acerados atraviesa espíritus del mal y piedras de hierro caídas del cielo, eran cosas del pasado.

Asustado el pobre Gatillo Rápido, fue tendido en una camilla, le ajustaron la cabeza con unas cintas y con un comando a larga distancia lo fueron ingresando a un redondel donde circulaban a una velocidad ajustada, unas luces brillantes y secuenciales. Gatillo Rápido perdió el conteo del tiempo. Y a la fecha aún permanece desconcertado, sin saber que su cerebro fue seccionado en cientos y miles de imágenes, con la intención de descubrir la fuente de origen de su inacabable productividad y su mecanismo usado para abordar historias con temas jamás imaginadas por otro ser humano.

Las imágenes tomográficas de Gatillo Rápido hoy se venden por las ferias de libros, que semanalmente se anuncian en los periódicos y en revistas literarias. La sede principal del Centro Federado de Escritores sin Bandera, permanece cerrada. Mientras tanto, Gatillo Rápido sorprende al mundo, con obras cada medio minuto, de una calidad y belleza que a muchos nuevamente inquieta. Ahora tratan de convencer a la Asociación de Brujos Modernos que le hagan una tomografía de cuerpo entero; piensan que en el dorso, en el duodeno, en las extremidades o en el dedo gordo del pie derecho esconde sus envidiados archivos.

Eduardo Borrero Vargas


DISTINCIÓN Y/O RECONOCIMIENTO